Lunes, 12 de febrero de 2007
 
JAÉN (Yayyän) PUERTA DE ANDALUCÍA


 

Nací y viví mis primeros años en Jaén. No sé si porque allí vine a este mundo o porque las mejores sensaciones se perciben en nuestros sentidos cuando vivimos nuestros más tiernos años, el caso es que mi tierra siempre me evoca los paisajes más embrujadores que jamás he visto.

Es muy difícil presentaros de manera breve la diversidad de sus encantos, monumentos, historia... pero intentaré plasmar una imagen general de mi tierra con las mínimas palabras, sin menoscabo de la emoción y el cariño que siento por ella.

La provincia de Jaén, por su ubicación y orografía, siempre ha sido baluarte y defensa de Andalucía a la par que tierra de paso (Yayyän en tiempos de Al Andalus, quiere decir “cruce de caminos” o "paso de caravanas")

 

Desde tiempo inmemorial el paso de Despeñaperros abría y cerraba al norte las tierras soleadas del sur a la meseta y al resto de la península. Tras sortear Sierra Morena por angostos y tortuosos caminos, el viajero de la antigüedad se adentraba en el reino confederado de Turdetania, cuya capital era conocida por los griegos como Tartessos, por los fenicios como Tarchís y por los hebreos, en tiempos del rey Salomón, como Tarsis.

Cuando la invasión de los cartagineses seguía siendo conocida como Turdetania y los romanos la rebautizaron como La Bética. Ya en el siglo VII, fue conocida como Al Andalus y así se denominó durante ocho siglos.

Pero en este escrito no pretendo hablar de la historia de Andalucía, ni siquiera de la de Jaén. De lo que quiero hablar es de Jaén ciudad, la gran desconocida, porque sigue siendo hoy en día “cruce de caminos”: miles de viajeros cruzan su paisaje, pero siempre pasan de largo camino del resto de Andalucía.

La historia y la cultura de esta ciudad son amplísimas y apasionantes para el estudioso y su monumentalidad, su gastronomía y el acogimiento de sus gentes para con el forastero, hace de esta ciudad y las ciudades y pueblos de su provincia un destino turístico de primer orden; aunque poco desarrollado por el momento.

Por razón del poco espacio en este post y con el ánimo de no aburrir a las personas que se decidan a leerlo, me propongo hablar de mi ciudad de nacimiento de manera sucinta y en varios capítulos, cada uno de ellos versará sobre uno de sus monumentos.
En esta primera entrega os voy a presentar su Castillo. Comienzo por él, porque en mi familia tiene importancia especial: allí vivieron mis bisabuelos y, como ya os conté en mi relato “¿Un mensaje del más allá?”, mi abuela a través de un sueño hizo un descubrimiento muy importante.

 
CASTILLO DE SANTA CATALINA

La ciudad de Jaén se asienta en las faldas del cerro de Santa Catalina y en su cúspide se encuentra el actual castillo proyectado por Fernando III tras la conquista de Jaén en 1246. Con este monarca se iniciaron las obras que se ejecutaron en su mayor parte por sus sucesores. Para su construcción se destruyeron algunas torres y lienzos de muralla de la antigua fortificación andalusí, cuyas instalaciones principales estaban ubicadas más al oeste y sus ruinas subsistieron hasta 1965, que fueron destruidas sin contemplaciones para la construcción del Parador Nacional.

VISTA GENERAL DESDE EL OESTE:


Hasta bien entrada la segunda mitad del pasado siglo XX se podía vislumbrar las murallas y torres que abrazaban a toda la ciudad antigua, no obstante, estos vestigios han ido desapareciendo en nombre de la modernidad y de los intereses especulativos.

Aún hoy se puede apreciar algunos tramos de dichas murallas que, partiendo hacia el norte del Alcázar, bajaban por la ladera al oeste de la ciudad y cerraban el círculo defensivo, subiendo por la escarpada vertiente del este hasta la torre de la Vela.
 
VISTA DESDE EL NORTE:



Entre los siglos XIII y XV se desarrollan las obras de construcción con sus seis torres y lienzos de muralla que configuran a esta fortificación.
Durante el siglo XVII se ejecutaron obras de importancia para la reutilización y adecuación de las dependencias internas: habitaciones, almacenes etc. Finalmente, antes de las recientes obras de restauración, a principios del siglo XIX, las tropas napoleónicas efectuaron reformas para adecuar la fortaleza: polvorines, caballerizas, etc.
 
VISTA DESDE EL ESTE:

                                                                                                 

 

VISTA DESDE EL SUR:

 

VISTA DESDE EL INTERIOR DE LA PUERTA PRINCIPAL:


 
VISTA PARCIAL DEL PATIO:

 



VISTAS DESDE LOS BARRIOS ANTIGUOS:

VISTA DESDE LIGLESIA DE LA MAGDALENA (ANTIGUA MEZQUITA)



Amo esta tierra con la fuerza y pasión de que soy capaz. Su paisaje es un océano verde-plateado, en sus ondulados valles; sus sierras agrestes, su fauna, sus gentes y sus ciudades, son muestra de la grandeza creativa de la naturaleza y de sus gentes. Su historia y su cultura milenarias son un tesoro inapreciable, verdadero patrimonio de la humanidad.



Jaén es un lugar para el sosiego del alma y un primoroso remanso de belleza y paz. Y yo... ¡Yo soy de Jaén!

Publicado por pedrolamart @ 18:27  | ART?CULOS
Comentarios (3)  | Enviar
Comentarios
Publicado por pintorass
Lunes, 12 de febrero de 2007 | 18:45
hola pedro me ha gustado mucho todo, lo que he visto
ya te lo dije en su momento, que eres especial para escribir el cuento me encanto y ya te dije que me parecia algo real de lo cual acerte un beso de tu amiga mar
Publicado por Invitado
Lunes, 12 de febrero de 2007 | 18:48
Sigue escribiendo por favor, quiero conocer un poco m?s de mi ciudad. Hoy me he enterado que se llamaba Yayyan y me ha gustado much?simo.
Publicado por DuendeMarino
Martes, 14 de octubre de 2014 | 17:48

Me gusta como te dientes, estás orgulloso de ser de Jaén y yo también. Es una hermosa y desconocida tierra. Y desde aqui invito a visitarla, se quedaran gratente sorprendidos. ¡Viva Jaén!