Se ha datado en más de dos millones de años. Es una forma de vida arcaica, aunque con cierta capacidad inteligente. Su esqueleto es robusto y pesado, fuerte mandíbula y estatura descomunal. Su capacidad craneal no alcanza al tercio de la nuestra. Su base era el carbono y necesitaba para vivir de una extraña y desconocida composición atmosférica. Se comunicaban con escritura e ideogramas desconocidos; sin embargo, hemos descifrado uno de sus mensajes. Dice así: