martes, 24 de abril de 2007
Imagen


UNA LÁGRIMA


Desnuda, mostrando la luminosa seda de su piel, ansiaba mis caricias. Mi potencia se hizo evidente al primer roce. Extasiado aspiré su aroma y metabolicé su esencia, logrando así, el arcano de la vida.
Emocionado dejé caer una lágrima sobre su pecho que, cual esfera de mercurio, vibrante, líquida y sólida a la vez, danzó entre sus rincones, dejando un rastro de pasión, amor y deseo.
Ella, expectante y hambrienta; yo, embrujado,… penetré su cálido y húmedo misterio, aunando nuestras almas.

Publicado por pedrolamart @ 12:56  | MICRO RELATOS
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios