lunes, 21 de mayo de 2007
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IMPOSICIÓN DE MANOS



Las manos de su enamorado desprendían un penetrante calor sobre las de ella, al tiempo que sus palabras se infiltraban en su mente y creaban en su espíritu balsámica esperanza.
“¡Mañana habrán desaparecido!”
Aquellas palabras, de dulce y enternecido acento, emocionaron a la joven y le hicieron creer en el milagro de la curación.
A la mañana siguiente sus manos estaban limpias: milagrosamente, las verrugas desaparecieron sin dejar rastro.

Publicado por pedrolamart @ 18:52  | MICRO RELATOS
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Publicado por Invitado
miércoles, 23 de mayo de 2007 | 5:05
¿Puede el amor sanar todas las enfermedades? ¡Qué bonito sería!
Un cariño enorme para ti Pedrín.
Mabel.
Publicado por pedrolamart
jueves, 24 de mayo de 2007 | 12:14
Gracias por entrar y leer en mi bog, Mabel.
El amor, antes que la fe, mueve montañas.
El amor es la fuerza creativa más poderosa y hace que el organismo libere, las sustancias curativas que alberga nuestro cuerpo.
Un beso.