Mi amigo boliviano, conocía la existencia de pastillas para elevar la líbido de la vacas. Administró una gragea a su prima quinceañera, y la joven iba mugiendo, desesperada, por los rincones.
Te importaría preguntarle a tu primo el nombre del compuesto activo que obra el milagro, no, sólo por curiosidad.
Un saludo y espero que puedas visitarme.
Publicado por javi
viernes, 23 de mayo de 2008 | 17:45
Muy bueno el micro... a veces los medicamentos tienen efectos secundarios.
Un saludo