Mi?rcoles, 25 de junio de 2008



CRIMEN PASIONAL



Poco a poco, le desnudó de su autoestima y odiaba el vacío de su vida.

La amaba con exageración; pero sabía que era reo de su tiranía y objeto de su posesivo capricho. No pudo más. Una explosión de ira le enajenó y se abalanzó sobre ella, apretando su cuello hasta que, desmadejada e inerte, cayó a sus pies desprovista de vida.

Cuando fue consciente de lo hecho, una mezcla de gozoso alivio y terrible pena le embargó y gritó con dolorido acento:

- ¡Muere, maldita!... ¡Dame la libertad y muere!...

Y entre sollozos suplicaba, impotente y arrepentido:

- ¡No te vayas, mi vida!... ¡¡¡No me dejes… mi amor!!!... 


Se le rompió el alma, la mente y el corazón.

Ahora, en una celda acolchada, sólo vive para recordarla, ajeno de toda realidad.


Publicado por pedrolamart @ 20:08  | MICRO RELATOS
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