Domingo, 26 de abril de 2009



EL TRIUNFO DEL AMOR

El trino de las aves reverbera
atronador, en las floridas ramas.
Rutila entre la bruma
la luz de primavera,
en bellos hologramas
y, primoroso, henchido por las flores,
el parque viste alegre, de colores.

En este grato oasis, en que el alma
sedienta, siente y piensa en dulce paz,
una apenada anciana,
aparentando calma,
de la verdad disfraz,
ilusa acariciaba con ardor
la mano imaginada de su amor.

-En este sitio te entregué mi vida…
¿Te acuerdas?- con ternura musitaba.
-Aún te sigo amando…
-¡Sin ti yo estoy perdida!
Soñando recordaba
la historia de sus vidas,
en una sola esencia refundidas.

Hablaba sola; pero con el alma
le platicaba al alma de su amor,
que estaba junto a ella,
y con sedante calma
ella huía del dolor.
Por ir con él, quería probar suerte
y, pertinaz, clamaba por la muerte.

El Sol llegó al ocaso, ya cansado,
marcando el fin del luminoso día.
¿Por qué el color se apaga?
¿Por qué el trinar cesado?
¡La anciana se moría!
Feliz, porque la muerte la arropaba,
sin vida ya, en el parque reposaba.

Si sufres por amor, lee esta historia.
Amor es una entrega compartida;
es la razón del ser
y está con la memoria,
tras la final partida.
Espera muy seguro con fervor,
el triunfo inexorable del amor.


Tags: Amor, deseo

Comentarios
Publicado por estel_a
Martes, 28 de abril de 2009 | 17:31
C?lido,sugerente, bello y profundo.

Besos.
Publicado por estel_a
Martes, 28 de abril de 2009 | 17:33
C?lido,sugerente, bello y profundo.

Besos