Esmeraldas cristalinas engarzadas y adornadas entre seda de pestañas, las pupilas de tus ojos me embrujan y me fascinan. Me atrapan y me encadenan, me subyugan y me apresan, al compás de tus antojos.
Son tus lindos ojos verdes… Mi prisión dulce que añoro, Ara divina que adoro, mi hálito único de vida y el hogar de mis quereres. Esencia de lo posible y hábitat insustituible, ¡mi locura consentida!
Estoy preso en tus pupilas, sobre abismos insondables, con alegría inefable levito sobre el espejo de tu ánima tan querida. Es vital en mi existencia, es quimérica su ausencia, pues, sin tus ojos.. ¡me muero!
Pedro el máximo de comentario es de 250 caracteres. ¡Vente a blogger! Siempre he admirado la poesía, quizá porque yo me he dedicado más a la prosa. También estoy agradecido a mis maestros porque gracias a ellos sé apreciar lo bueno y lo innovador.
Publicado por Manel Aljama
miércoles, 26 de agosto de 2009 | 22:11
La foto muy bien escogida pues esos ojos poseen todas las cualidades que le otorgas en el poema. Y como no, sin esos ojos, ¡te mueres! Recitas eso a la de la foto... ¡y eres Cyrano! Un abrazo. Vente a blogger, no me cabe el comentario...