
NO TE VAYAS TODAVÍA
Hasta que despierte el alba,
no antes... ¡En la amanecida!
con empeño y a porfía,
con fruición y dulce calma,
sin reposo, hasta mañana,
con pasión nos amaremos.
De los sexos gozaremos,
sin empacho ni recato;
sentiremos el encanto,
de abrazar a nuestros cuerpos.
Refugiados en el lecho
entre sábanas de seda,
estaremos mientras llega
luz de Sol y, beso a beso,
con tus pechos en mi pecho
y caricia tras caricia,
hasta bien entrado el día,
extasiados y en delirio
yaceremos. Angel mío...
¡No te vayas todavía!
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