Lunes, 22 de marzo de 2010



BALSÁMICO AMANECER

Las sombras me circundan,
con difuso y sutil alarde
y me hurtan voluntad y vida,
tras el ocaso de la tarde.
La pálida y misteriosa luna,
llena mi alma de nostalgias,
la entristece y de pesar la abruma,
y entre el deseo y la lujuria
que a mi realidad engaña,
sueño que me acompaña
tu amor y tu ternura.

Esa aparente muerte,
que lleva por nombre sueño,
con renovado empeño
y con segura suerte,
me atrapa al llegar la noche,
y entro en la mentida calma,
con tu imagen en el alma
al recordar tu nombre.
Y mi mente, ágil y fecunda,
entre delirios y ya enfebrecida,
cree  con realidad rotunda,
que tu esencia tan querida
es a mis brazos atraída;
pues en mi soledad no advierte,
que es desvarío y gran locura
el ansia ilusoria de tenerte.

En la oscuridad anhelo el alba,
con sus luces tan rotundas,
su despertar de vida
y sus aromas frescos,
que disipan los fantasmas,
consolando mis heridas.

La mañana, a pesar de mi tristeza,
rompe mis pesadillas... me libera...
¡me devuelve vida!
Impregna mis sentidos
de aturdidora realidad. 
Mis fobias, mis temores,
abandonan a mi alma
en cada amanecida.
La mañana me devuelve vida,
inmerso en los fragores,
de la actividad olvidadiza.


Tags: Poesía, Desamor, Ausencias

Publicado por pedrolamart @ 0:14  | POES?AS DE DESAMOR
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